Cómo funciona la Calculadora de ROI
ROI = (retorno − inversión) ÷ inversión × 100. Un ROI del 30 % significa que 100 se convirtieron en 130.
Contexto y detalles
Cómo interpretar tu resultado
El ROI te dice en una sola cifra qué porcentaje del capital invertido volvió en forma de beneficio. Un ROI del 0 % significa que recuperaste exactamente lo aportado: ni ganancia ni pérdida. Un ROI negativo significa pérdida: con −25 %, de 100 quedaron solo 75. El beneficio en dinero que también se muestra te ayuda a juzgar si un porcentaje alto importa de verdad en términos absolutos: un ROI del 200 % sobre 50 € son apenas 100 € de ganancia.
Valores típicos y su contexto
- Inversiones seguras (cuentas de ahorro, bonos): 2–4 % al año.
- Bolsa amplia (ETF indexado): históricamente 7–10 % al año.
- Inmuebles: a menudo 3–6 % de rentabilidad por alquiler más revalorización.
- Startups y proyectos puntuales: alto riesgo, por eso conviene apuntar a un 20 %+ para compensar los fracasos.
Errores frecuentes
El mayor error es ignorar el factor tiempo. Un 50 % de ROI en un mes es excelente; ese mismo 50 % a lo largo de diez años es pobre. Para una comparación justa necesitas la rentabilidad anualizada: usa para ello la calculadora de interés compuesto. Segundo error: olvidar los costes adicionales. Comisiones, impuestos, costes de transacción y tu propio tiempo reducen el ROI real. Calcula siempre con el retorno neto efectivo, no con el rendimiento bruto.
Consejos prácticos
Compara siempre inversiones de riesgo y duración similares: solo así el ROI es significativo. Fija un ROI mínimo que un proyecto deba superar para que merezca la pena frente a un simple ETF. Y en decisiones importantes pon a prueba un escenario pesimista: ¿cuál es el ROI si el retorno llega un 20 % por debajo de lo esperado? Ese hábito evita sorpresas desagradables.
Cuándo el ROI no es la medida adecuada
Para inversiones continuas a lo largo de varios años, para flujos de caja que llegan en momentos distintos o para proyectos con pagos escalonados, el ROI simple es demasiado tosco. En esos casos, la tasa interna de retorno (TIR) o el valor actual neto (VAN) son las mejores herramientas.
ROI en marketing y en los negocios
En marketing, el ROI suele expresarse como ROAS (retorno de la inversión publicitaria): ¿cuántos ingresos genera cada euro de presupuesto en anuncios? Atención a la diferencia entre ingresos y beneficio: un ROAS de 4:1 suena potente, pero con un margen estrecho puede apenas cubrir costes. En el ámbito empresarial también conviene calcular el ROI no solo de proyectos enteros, sino de palancas individuales: qué canal, qué campaña, qué producto devuelve más por cada euro invertido. Así el capital fluye hacia donde más trabaja.