Cómo funciona la Calculadora de interés compuesto
Fórmula: Kn = K0 · (1 + p)n. Cuanto más largo es el plazo, mayor es el efecto.
Contexto y detalles
Por qué el interés compuesto es tan potente
Con el interés compuesto, no solo tu capital, sino también cada interés ya abonado vuelve a generar intereses. El capital no crece en línea recta, sino de forma exponencial: los primeros años parecen poco llamativos, pero la ganancia anual no para de aumentar. El verdadero salto suele aparecer solo en la segunda mitad del plazo.
Cómo leer el resultado
El importe final es tu suma inicial más todos los intereses acumulados al final del periodo. Los intereses totales que se muestran aparte son exactamente la parte creada por la capitalización. Compáralos con tu capital inicial: en plazos largos y a un tipo decente, los intereses superan con comodidad la inversión original.
Supuestos realistas
- 2–4 % para activos seguros como depósitos a plazo o deuda pública de buena calidad.
- 5–7 % como media a largo plazo de los mercados de renta variable amplios, a lo largo de décadas, no cada año.
- Por encima del 10 % es posible, pero conlleva un riesgo alto. Usar un tipo de dos dígitos como supuesto permanente produce enseguida proyecciones poco realistas.
Errores frecuentes
El fallo clásico es un tipo demasiado optimista a horizontes muy largos: las pequeñas diferencias se multiplican. Un 7 % en lugar de un 5 % a 30 años casi duplica el importe final. Del mismo modo, se olvida la inflación: un 6 % nominal con un 2 % de inflación equivale solo a un 4 % real. Para ver el poder adquisitivo real, usa el tipo ajustado por inflación.
Cuándo encaja esta calculadora
Está pensada para la aportación única: una cantidad fija que reposa y se capitaliza durante años, como una herencia, una indemnización o una prima. En cuanto añades una aportación mensual periódica, la calculadora de ahorro refleja mejor la realidad. Para un ETF de renta variable con comisiones de fondo recurrentes, la calculadora de plan de inversión en ETF tiene además en cuenta los gastos corrientes (TER). Usa la calculadora de interés compuesto como herramienta de reflexión: juega con el tipo y el tiempo para sentir hasta qué punto el tiempo trabaja a tu favor.