Cómo funciona la Calculadora de préstamos
Un préstamo personal se devuelve como una anualidad: la cuota se mantiene constante. Fórmula: Cuota = K · i / (1 − (1 + i)−n) con interés mensual i y número de meses n.
Contexto y detalles
El resultado te da tres cifras: la cuota mensual (lo que realmente sale de tu cuenta), el coste total (todas las cuotas sumadas) y los intereses totales (coste total menos el importe prestado). Para tu decisión, la cifra clave a menudo no es la cuota, sino el total de intereses: revela el precio real de pedir prestado.
¿Qué valores son normales?
En los préstamos al consumo y personales, el TIN suele moverse entre el 3 % y el 9 % según tu perfil crediticio. Los préstamos para coche suelen ser más baratos, mientras que los descubiertos y las tarjetas de crédito resultan mucho más caros (10–20 % o más). Como regla general, la suma de todas tus cuotas mensuales no debería superar el 35–40 % de tus ingresos netos, o el día a día se complica.
Errores frecuentes
- Fijarse solo en la cuota: una cuota baja a un plazo largo resulta cómoda, pero puede costar miles de euros más en intereses.
- Confundir el TIN con la TAE: compara siempre las ofertas usando la TAE, porque incluye las comisiones.
- Pasar por alto los seguros vinculados: el seguro de amortización suele financiarse dentro del préstamo y encarece silenciosamente el coste real; calcúlalo por separado.
Consejos prácticos
Juega con el plazo: acórtalo uno o dos años y observa cuánto bajan los intereses totales mientras la cuota apenas sube. Elige el plazo más corto cuya cuota puedas asumir incluso en un mes flojo. Antes de firmar, comprueba si se permiten amortizaciones anticipadas sin coste: te dejan liquidar el préstamo antes y ahorrar intereses si te llega dinero extra.
Entender intereses y amortización
Cada cuota tiene dos partes: los intereses sobre el capital pendiente y la amortización, que reduce la deuda. Al principio los intereses son altos y la amortización pequeña; con cada cuota la proporción se invierte, porque el capital pendiente baja. Por eso, con amortizaciones anticipadas o una cuota de amortización mayor ahorras intereses de forma desproporcionada: actúas pronto, cuando la deuda aún es grande.
Cuándo encaja la calculadora y cuándo no
Esta calculadora es ideal para préstamos personales y al consumo clásicos, con tipo fijo y cuota constante. Para préstamos con pago único al vencimiento, tipos variables, periodos de carencia o financiación inmobiliaria con periodo de tipo fijo solo ofrece una orientación aproximada: usa entonces la calculadora de hipoteca o la oferta vinculante del banco. Pero como comparación rápida de plazos y tipos es insuperable para hacerte una idea del coste real antes de hablar con el banco.