Cómo funciona la Calculadora de precio por hora
Precio por hora = objetivo anual ÷ (semanas de trabajo × horas semanales). Cuenta las vacaciones y las bajas a través de las semanas de trabajo.
Contexto y detalles
La calculadora de tarifa por hora muestra dos cifras: la tarifa por hora que necesitas y el ingreso resultante al mes. La pregunta clave no es «¿cuánto quiero ganar?», sino «¿cuántas de mis horas se pagan de verdad?»: ahí es justo donde fallan la mayoría de los cálculos.
Cómo leer el resultado
La tarifa mostrada es una tarifa mínima para alcanzar tu objetivo anual sobre el papel, suponiendo que vendes cada hora que introduces. En la práctica, 40 horas facturables a la semana son raras para un autónomo: la captación, los presupuestos, la gestión, la formación y los descansos no se pagan. A menudo solo son realistas 20–30 horas facturables a la semana. Pon las horas semanales según tus horas facturables reales, no según tu jornada total.
El bruto no es el neto
Para un asalariado, un sueldo ya viene «limpio»; como autónomo asumes además:
- el IRPF y, en su caso, el IVA que tienes que liquidar
- toda tu cotización a la Seguridad Social y tu plan de jubilación
- los gastos del negocio: software, hardware, oficina, seguros
- las vacaciones pagadas y las bajas por enfermedad que nadie te regala
Una regla aproximada: tu tarifa por hora como autónomo debería estar bastante por encima del equivalente de un asalariado; a menudo se duplica el sueldo bruto como punto de partida para absorber todo esto. Por eso, pon tu objetivo anual más alto de entrada.
Errores típicos
- Contar las 52 semanas: así dejas fuera las vacaciones, los festivos y el colchón. Lo realista son 44–46 semanas.
- Confundir horas de trabajo con horas facturables: el error más común y más caro.
- Quedarte demasiado cerca de la media del mercado: la calculadora te da tu suelo; el precio de mercado puede ser más alto, y ahí está tu margen para crecer.
Consejos prácticos
Calcula dos escenarios: uno conservador con pocas horas facturables y otro optimista a plena ocupación. La diferencia te muestra hasta qué punto tus ingresos dependen de la carga de trabajo. Para los presupuestos, una tarifa por día o por proyecto suele ser mejor que la tarifa por hora, pero calcúlala internamente a partir de esta tarifa por hora para no malvenderte.