Cómo funciona la Calculadora de markup
Precio de venta = coste × (1 + markup ÷ 100). El margen relaciona el beneficio con ese precio de venta.
Contexto y detalles
No confundas recargo con margen
La calculadora devuelve el precio de venta, el beneficio y el margen. La trampa clásica del comercio: recargo y margen no son lo mismo. El recargo relaciona el beneficio con el precio de coste, y el margen con el precio de venta. Un 50 % de recargo solo da un 33 % de margen. Duplicar el coste (un 100 % de recargo, lo que en el comercio se llama precio «keystone») aterriza justo en un 50 % de margen.
Qué valores son habituales
- Comercio de alimentación: recargos bajos del 10–25 %, compensados con un alto volumen.
- Moda y joyería: a menudo un 100–250 %, porque el stock, las devoluciones y la temporada salen caros.
- Hostelería: las bebidas se recargan con frecuencia un 300–400 %, la comida menos.
- Servicios: aquí cuenta más la tarifa por hora que un recargo sobre mercancía.
Errores frecuentes
- Contar solo la compra de mercancía: el envío, el embalaje, los aranceles, el almacenaje y las comisiones del marketplace pertenecen a la base de costes, o el beneficio que se muestra será demasiado alto.
- Tomar el recargo como margen: confundir un 40 % de recargo con un 40 % de margen sobreestima el beneficio siempre.
- Olvidar el IVA: calcula sobre la base sin impuestos. El IVA se añade al precio del consumidor solo al final.
Un ejemplo práctico
Supón que un artículo te cuesta 50 € sin IVA en la compra, más 5 € de envío y 3 € de embalaje: tu base de costes real es 58 €, no 50 €. Si quieres un margen del 40 %, la fórmula pide alrededor de un 67 % de recargo (40 ÷ 60 × 100). Eso da un precio de venta sin IVA de unos 97 €, y tu beneficio es de 39 € por unidad. Solo entonces se añade el impuesto, así que al 21 % el cliente paga unos 117 €. El truco: si vendes a través de un marketplace con una comisión del 15 %, esa comisión se come una buena parte de tu beneficio; trátala como otra línea de coste e inclúyela, o cerrarás el mes con menos de lo esperado.
Consejos prácticos
Fija primero el margen objetivo que tu negocio necesita (alquiler, personal, beneficio) y deriva de ahí el recargo necesario, no al revés. Luego comprueba si el precio de venta resultante es asumible en el mercado. Si es demasiado alto, trabaja sobre los costes, no sobre el margen.
Cuándo no es la herramienta adecuada: precios psicológicos (9,99 € en vez de 10,40 €), cálculo mixto sobre todo un surtido (productos gancho subvencionados por otros) o precios basados en el valor, donde es el valor para el cliente, y no el coste, el que fija el precio. Ahí, el recargo sobre coste es solo el suelo.